Acción integral

y desarrollo

La historia de la acción integral en el Ejército Nacional data de varias décadas atrás, con la participación de los militares colombianos en la guerra de Corea (1951-1953). Con el pasar de los años y las necesidades derivadas de esta importante labor nace en el 2017 el Comando de Apoyo de Acción Integral y Desarrollo como una capacidad del Ejército Nacional que, en coordinación con entidades gubernamentales y no gubernamentales, integra las capacidades de los soldados con los asociados de la Acción Unificada, para generar las condiciones que promuevan la recuperación social en camino a la estabilización y control institucional del territorio.

 

El Comando de Apoyo de Acción Integral y Desarrollo está conformado por dos Brigadas, un Batallón de Operaciones de Acción Integral y Desarrollo, con sede en Bogotá, y ocho Batallones de Acción Integral ubicados en zonas estratégicas para el país, como El Catatumbo, en Norte de Santander; Tumaco, en Nariño; La Guajira, Arauca y Caquetá, entre otros.

 

Esta unidad ha logrado llegar al corazón de más de siete millones de personas a través de ruedas de emprendedores comunitarios, jornadas de apoyo al desarrollo, obras comunitarias, jornadas de asistencia humanitaria, ferias de servicios, proyectos productivos, proyectos de infraestructura, jornadas ambientales, cine al parque y funciones de circo.

En el gobierno del presidente Guillermo León Valencia (1962-1966), el Ejército Nacional —en su momento en cabeza del señor general Alberto Ruiz Novoa— apoyó la intención de León Valencia de consolidar la paz presentándole al mandatario un plan de apoyo a la población dentro del cual se trabajaría en conjunto con odontólogos y médicos, así como en la reconstrucción de viviendas, huertas y prestando servicios de peluquería y zapatería, entre otros. El gran paso de la estrategia del señor general Ruiz Novoa fue buscar la pacificación del país por medio del Plan Lazo, implementado entre 1962 y 1964 bajo su liderazgo, siendo este el primer surgimiento de lo que hoy se conoce como acción integral, pues incluyó operaciones cívico-militares, sumadas a los esfuerzos estatales para poner fin a la violencia en varias zonas del país.

 

El Plan Lazo era el sentido de unidad y del propósito de los estamentos civiles y militares con capacidad de aportar hacia la comunidad. Era un plan conjunto, cuyos esfuerzos principales buscaban fortalecer la inteligencia, organizar grupos localizadores y de rastreo, crear pequeñas unidades de combate, pero, sobre todo, vigorizar las relaciones con la población civil, en razón a su enorme importancia en el desarrollo de las operaciones militares. Esto último, buscando el apoyo popular a las Fuerzas Militares, mediante el desarrollo de acciones cívico-militares, para contrarrestar los esfuerzos de la guerrilla en su plan de tomarse el poder e implantar un nuevo orden social, político y económico. Este proceso permitió consolidar la presencia del Ejército Nacional en las regiones más apartadas del país y dar paso a la implementación de otros planes para aportar a las relaciones cívico-militares.

 

Su principal enfoque era la relación civil-militar. Se trataba de vincular a la población civil con las Fuerzas Militares, llevando ayuda social, mediante jornadas de salud, construcción de hospitales, escuelas y viviendas, con el objetivo de resolver sus necesidades y contribuir al desarrollo de las zonas más vulnerables del país.

 

Por medio de las relaciones entre civiles y militares, se buscó fomentar definitivamente el desarrollo de la población civil al llevar la oferta y presencia estatal a todas las regiones.

 

  En la medianoche del 31 de marzo y la madrugada del primero de abril de 2017, fuertes lluvias provocaron los desbordamientos de los ríos Mocoa, Mulato y Sancoyaco, lo que provocó una avalancha que arrasó con gran parte de Mocoa, Putumayo; generó la destrucción de viviendas, puentes y devastó diecisiete barrios de la ciudad, reportando así más de trescientas personas fallecidas y más de cuatrocientas heridas, con un número oficial de doscientos desaparecidos y más de mil damnificados.

 

Los soldados del Ejército Nacional, por medio de las operaciones de apoyo a la defensa de la autoridad civil, activaron todos sus protocolos, y con Acción Integral y Desarrollo apoyaron a las víctimas de este lamentable suceso. Así se dio la Operación Ángel, en la que los uniformados no escatimaron esfuerzos y atendieron de inmediato el llamado de emergencia. En medio de la oscuridad, fueron los primeros en enfrentarse a las fuertes corrientes para lograr el rescate de niños, adultos mayores y familias enteras, incluso animales. Estos soldados lograron salvar ciento dieciséis vidas dentro de las primeras cinco horas del desastre.

  Tras la emergencia causada por la creciente del río Cauca, en la región del Bajo Cauca antioqueño, como consecuencia del colapso de los túneles y la inundación de la casa de máquinas del proyecto Hidroituango, el Ejército Nacional hizo presencia en el sector,  mediante las operaciones de Apoyo a la Defensa de la Autoridad Civil, en donde Acción Integral y Desarrollo despliega todas sus capacidades para prestar ayuda humanitaria en esta contingencia que vivieron los habitantes de municipios como Valdivia, Tarazá, Cáceres, Caucasia y Nechí, y que  estuvieron bajo amenaza de avalancha. Esta situación llevó a que veinticinco mil personas evacuaran sus viviendas y que otras ochenta mil personas estuvieran en alerta y en medio de la incertidumbre.

El Ejército Nacional, en cooperación internacional con la Misión Naval de Estados Unidos, y como parte de la Cooperación del Sur 2018, trabajó en el Proyecto Rumonero, que tuvo como objetivo la excavación de un pozo de agua potable en La Guajira, para contribuir al desarrollo socioeconómico del departamento bajo el concepto de acción unificada del Estado. Así se benefició a más 9000 indígenas de la comunidad indígena Rumonero, con el servicio de agua potable para su consumo.

En el departamento del Cauca, bajo la dirección del Comando de la Tercera División del Ejército Nacional, y dentro del marco del éxito dado por los proyectos productivos y acompañado por instituciones como el Ministerio de Agricultura, Departamento de Prosperidad Social, Unidad Administrativa de Consolidación Territorial, Sena y Colombia Responde se crea el programa Fe en Colombia, un Programa de Todos para Todos, con el objetivo de empoderar las instituciones públicas y privadas en los territorios, así como a las autoridades locales, con el apoyo de la articulación de la política pública, con lenguaje social y el aprovechamiento de la capacidad instalada de la Fuerza en apoyo a la oferta estatal.

 

Fe en Colombia es un programa que busca con el trabajo interagencial el control institucional y la gobernabilidad en el territorio nacional, para vigorizar el poder estatal, representado por las autoridades locales, a fin de generar espacios que empoderen a los líderes comunitarios en un esfuerzo articulado en todos los niveles, y  en beneficio del desarrollo y progreso de las regiones.

 

Algunas de las actividades adelantadas por los profesionales de Fe en Colombia son proyectos productivos, proyectos de infraestructura, proyectos medioambientales, trabajo de reintegración social y asesorías jurídicas, entre otras.

La campaña Mi Vereda Modelo, en el marco del programa Fe en Colombia, busca la articulación de la institucionalidad y gobernabilidad. Es un ejercicio efectivo de acción unificada que genera beneficios en las comunidades, con alcantarillado y saneamiento básico, placa huella, alumbrado público; mejoramiento de infraestructura escolar, deportiva y de salud, y apadrinamiento de escuelas y parques infantiles, entre otras. Contribuye al mejoramiento de las condiciones de vida de la población. De esta manera, el Ejército Nacional y el programa Fe en Colombia han adelantado esta importante campaña en Cuesta Rica, Santander; El Limón, Tolima, y Villa Mercedes, Cauca, donde se trabajó para mejorar la calidad de vida de sus habitantes, gracias a la articulación de la institucionalidad y la empresa privada.

Plan Lazo

Operación Ángel

Asistencia humanitaria por crecimiento del río Cauca

Proyecto Rumonero

Programa Fe en Colombia

Mi Vereda Modelo Cuesta Rica, El Limón y Villa Mercedes