Editorial

La importancia histórica del Ejército Nacional en escenarios internacionales se ha mantenido con el pasar del tiempo, desde sus inicios, hace ya más de 200 años, la relación con diferentes países ha venido ganando importancia de forma proporcional al crecimiento institucional. Recordamos que esos primeros apoyos de países europeos arribaron con el proceso independentista en lo que se conoció como la Legión Británica.

 

La institución ha seguido fortaleciendo esos lasos internacionales que hoy llevan a que militares del Ejército colombiano hagan presencia en todos los continentes, por lo que se hace importante remitirnos al papel que han jugado los Héroes Bicentenarios en episodios históricos del ámbito mundial, como la guerra de Corea y la guerra de Suez. Esta última, derivó en la posfirma del acuerdo Camp David, hecho por el cual se ha venido participando en la Fuerza Multinacional de Paz en la península del Sinaí, misión que no solamente vela por la seguridad multidimensional, sino por el progreso de la democracia alrededor del mundo.

 

Ahora bien, gracias al crecimiento de la agenda internacional de la institución, se crearon alianzas estratégicas como las Comisiones Mixtas y Reunión de Altos Mandos Militares, que pudieran ser fortalecidas en los marcos de las relaciones bilaterales, basadas en el intercambio de capacidades y conocimientos sobre asuntos de interés común. Estos instrumentos de cooperación incluyen las conferencias Bilaterales de Estado Mayor entre los Ejércitos de Colombia y Estados Unidos, Brasil, Argentina, Chile e Israel.

 

Simultáneamente, es preciso indicar que la Fuerza actualmente participa activamente en 58 mecanismos internacionales desde el nivel político-estratégico hasta el nivel operacional, demostrando cada vez más su compromiso por apoyar la política exterior colombiana y continuar promoviendo las capacidades adquiridas a lo largo del tiempo, como herramienta de soporte para la comunidad internacional.

 

Con respecto a la Organización de Naciones Unidas (ONU), el Ejército Nacional continúa con su empeño de apoyar los esfuerzos internacionales dirigidos a mantener la paz y seguridad, motivo por el cual a partir del año 2016 se han desplegado diferentes oficiales como observadores en dos misiones de paz de las Naciones Unidas (Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano, Unifil, y Misión Multidimensional Integrada de Estabilización en la República Centroafricana, Minusca).

Por otra parte, desde el año 2013, con la suscripción del Acuerdo sobre Cooperación y Seguridad de la Información, Colombia ha buscado ampliar la cooperación con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan), siendo el más reciente avance la aprobación del Centro Internacional de Desminado (Cides) como Centro de Educación y Entrenamiento de la Alianza, proceso que inició en el año 2018 y con el que el Ejército Nacional de Colombia se ha posicionado como oferente de capacidades a nivel internacional.

 

Es importante mencionar que las relaciones internacionales dentro de la historia de la institución han sido parte de un esfuerzo continuo que demanda de toda la articulación y direccionamiento para afrontar los desafíos y nuevos retos en la hoja de ruta trazada hacia el año 2030. Por lo tanto, como principal enfoque de esta visión de futuro, la Fuerza proyecta cuatro líneas estratégicas orientadas de la siguiente forma:

 

En primer lugar la educación desde un portafolio con perspectiva de oferta y demanda, que permita atraer y exportar capacidades operacionales. En segundo lugar, la lucha contra el crimen organizado transnacional, como parte de la misión permanente que realiza el Ejército Nacional protegiendo la soberanía e integridad territorial. Tercero, el apoyo a la comunidad internacional, como parte del compromiso gubernamental en reciprocidad al acompañamiento y soporte brindado a Colombia durante el proceso de transición que ha venido desarrollando durante los últimos años. Finalmente, la cuarta línea se enfoca en la proyección internacional desde la óptica del posicionamiento institucional en los escenarios estratégicos de interés para la Fuerza, para que se exterioricen sus capacidades junto a Ejércitos del primer mundo, que posean tecnologías, experiencias y doctrina a la vanguardia del mundo moderno.