El papel de Colombia

en la Misión Interina de la ONU para el sur del Líbano

El Ejército Nacional de Colombia a partir del 2016 tiene desplegado un oficial en esta importante misión que ayuda a garantizar la paz y estabilidad de Oriente Medio.

Por: mayor Luis Felipe Bonilla Amaya

Oficial de Mecanismos Multilaterales

Después de la guerra de los Seis Días entre Israel, por un lado, y Egipto, Siria y Jordania, por el otro, donde el primer país obtuvo la victoria, conquistando territorio significativos como la península del Sinaí, en Egipto; los altos del Golán, en Siria, y obteniendo el dominio completo de la Ciudad de Jerusalén, se generó un desplazamiento masivo de palestinos a países como Jordania y Líbano, entre los cuales también iban miembros de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), que empezaron a lanzar ataques terroristas desde estos territorios hacia el territorio israelí.

 

De lo anterior se derivó uno de los más graves ataques, que se dio el 11 de marzo de 1978, cuando una célula de la OLP se infiltró en territorio israelí, y dejó un saldo de 38 civiles asesinados y más de 76 heridos. Cuatro días después de esta acción, las fuerzas de defensa de Israel invadieron el sur del Líbano, con el objetivo de alejar a los grupos militantes palestinos de sus fronteras y brindar apoyo al Ejército del sur del Líbano, milicia cristiana que contaba con el apoyo de Israel durante la guerra civil libanesa.

 

Esta invasión generó dos resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (425 y 426), las cuales exigían a Israel el retiro de sus tropas del territorio libanés, y, de paso, aprobaba la creación de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (Unifil), la cual estableció su cuartel general en la ciudad de Naqoura, desplegando una fuerza inicial de seis mil soldados, cuya misión era la de confirmar la retirada de las fuerzas de defensa israelíes, restaurar la paz y la seguridad y brindar apoyo al gobierno libanés para restituir su presencia y autoridad en el sur del Líbano.

 

El 6 de mayo de 1982, las fuerzas de defensa israelíes volvieron a invadir el Líbano, sin limitarse al sur del país, así llevaron sus tropas a ocupar la capital, Beirut. Esto con el fin de expulsar de forma definitiva a las milicias de la Organización para la Liberación de Palestina del Líbano. Durante esta nueva fase de conflicto empezaron las acciones en contra de Israel por parte de la recién creada milicia Hezbollah, la cual contaba con un fuerte apoyo sirio e iraní.

 

Durante 1982 y hasta el año 2000, las fuerzas de defensa israelíes ocuparon amplios sectores del sur del Líbano, enfrentándose de forma constante a las milicias libanesas. Durante este tiempo Unifil brindó protección y apoyo humanitario a la población civil libanesa que quedó en medio del conflicto.

El 25 de mayo del 2000, el gobierno israelí anunció el retiro de forma unilateral de sus tropas y de las milicias libanesas pro israelíes que ocupaban el sur del Líbano,  lo cual fue percibido por Hezbollah como una victoria militar; luego del retiro de las tropas israelíes, Unifil trazó la línea azul como línea de retiro de las tropas israelíes, ya que esta no se puede considerar como frontera, puesto que el Líbano no reconoce a Israel como estado soberano, sino como entidad invasora de los territorios palestinos.

 

Durante el periodo del 2000 al 2006, la región vivió un periodo de relativa calma a excepción de algunos ataques de Hezbollah a unidades militares israelíes o viceversa.

 

El 12 de julio de 2006, una célula de Hezbollah lanzó un ataque en contra de una patrulla israelí en la frontera, asesinando a tres soldados y tomando prisioneros otros dos; simultáneamente lanzó ataques con cohetes a varias ciudades israelíes. Esto generó una gran ofensiva israelí que dio origen a la segunda guerra del Líbano, la cual ocasionó más de 1300 muertos libaneses y 165 israelíes. Hay que dejar claro que esta guerra se libró entre las fuerzas de defensa israelíes y Hezbollah, no contra el Ejército libanés, ya que este no se había desplegado en el sur del Líbano, cediéndole el control territorial a Hezbollah. El 11 de agosto de 2006, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas  emitió la resolución 1701, en la cual se daban los siguientes mandatos:

 

 

>  Monitorear el cese de hostilidades;

>  Apoyar el despliegue del Ejército libanés en el sur del Líbano;

>  Coordinar actividades entre las partes (gobierno libanés y gobierno israelí);

>  Asistir al Ejército libanés en mantener la región libre de armas ilegales;

> Asistir al gobierno libanés a asegurar las fronteras;

>  Brindar apoyo humanitario;

>  Asegurar que el área de operaciones no sea utilizada para cometer acciones hostiles, garantizar la libertad de movimiento de las fuerzas de la ONU y personal humanitario y proteger a la población civil que se encuentre bajo inminente riesgo de violencia física.

A partir de la resolución 1701, el sur del Líbano ha vivido hasta la fecha un periodo de estabilidad y relativa paz, con excepción de algunos incidentes entre Hezbollah y las fuerzas de defensa israelíes, y un solo incidente entre el Ejército libanés y su contraparte israelí; así mismo, el pie de fuerza de Unifil se ha incrementado hasta llegar a los 10.400 miembros, entre hombres y mujeres de 41 naciones.

 

Dentro del cumplimiento del objetivo de la proyección internacional del Ejército Nacional de Colombia, a partir del año 2016, se tiene desplegado un oficial en esta importante misión que ayuda a garantizar la paz y estabilidad de Oriente Medio. Este oficial se ha venido desempeñando como oficial enlace, que tiene como objetivo mantener los canales de comunicación abiertos entre las fuerzas de defensa israelíes, las Naciones Unidas y el Ejército libanés, para evitar malentendidos y reducir tensiones que puedan generar un enfrentamiento armado entre las dos partes.

 

Esta no es una misión sencilla, ya que Israel y Líbano llevan técnicamente más de setenta años en guerra, hecho que ha dejado secuelas enmarcadas en rencores y odios, por lo que el más mínimo roce puede generar un enfrentamiento a lo largo de la Línea de Armisticio, aunque no hay frontera, ya que Líbano no reconoce la existencia de Israel como país.

El oficial colombiano que se encuentra en esta misión debe trabajar con oficiales de otros catorce países que conforman la oficina de enlace, e interactuar con todas las tropas que hacen parte de la misión de paz que provienen de 41 diferentes naciones.

 

Hay diversos retos para el cumplimiento de esta misión, aparte de los anteriormente mencionados, tales como las diferencias culturales y religiosas de los países en los que el oficial labora, campos minados y presencia de Hezbollah, entre otras, las cuales convierten la misión en un ambiente complejo para trabajar.

 

No obstante, se presta como una gran experiencia para conocer cómo trabaja el sistema de Naciones Unidas en la interoperación con otros ejércitos, y sobre todo dar a conocer las capacidades, profesionalismo y disciplina de los hombres y mujeres que conforman el Ejército Nacional de Colombia.

 

Se espera que en un futuro cercano, el Ejército Nacional de Colombia estará en capacidad de enviar contingentes a cumplir este tipo de misiones con las Naciones Unidas, por lo que es deber de quienes integran la institución prepararse a conciencia para cumplir este nuevo tipo de misiones y dejar el nombre de nuestro país y nuestra institución en alto.