Así se vivió la Ruta Libertadora

El Ejército Nacional fue gran protagonista del recorrido que arrancó en Tame, Arauca y terminó en el Puente del Común, en Chía, Cundinamarca, después de dos meses de recorrido por los departamentos de Arauca, Casanare, Boyacá y Cundinamarca.

Támara, Casanare, fue uno de los primeros municipios en revivir la histórica Ruta Libertadora que hace 200 años realizaron valerosas tropas patriotas.

Los caminantes y los soldados del Ejército Nacional durante su paso por Támara, Casanare, demostraron el amor por el país y el gran valor que tiene revivir la historia para que las nuevas generaciones conozcan de ella.

La población de Paya, Boyacá, recibió a los héroes que recorren la Ruta Libertadora. Este municipio es protagonista en la historia por ser el lugar donde 200 años atrás se dio la batalla de las Termópilas de Paya.

Soldados, vestidos con uniformes de época, rememoran en el municipio de Paya, Boyacá, el valor con el que hace 200 años las tropas patriotas afrontaron la misión de liberar la patria.

El cerro de Termópilas se engalanó con las banderas de las cinco naciones que fueron libertadas por Simón Bolívar.

La Ruta arribó a Pisba, Boyacá. Este municipio es recordado por servir como antesala al heroico hecho en el que las valerosas tropas patriotas decidieron atravesar el páramo de Pisba.

La Ruta Libertadora revive el sentido patrio en las zonas que desde hace 200 años han sido protagonistas en la historia del país. La población de Puebloviejo, Boyacá, da la bienvenida a los héroes de la Caballería del Ejército Nacional.

La Caballería Montada del Ejército Nacional, como hace 200 años, ha recorrido las zonas más apartadas del país, para llegar a territorios inhóspitos y de difícil acceso. Esta hazaña los ha convertido en los Centinelas del Llano.

Las tropas que hacen parte de la Ruta Libertadora debieron enfrentar su paso más difícil durante el ascenso al páramo de Pisba.

Socha fue otra de las poblaciones protagonista durante el paso de la Ruta Libertadora por tierras boyacenses, así como ocurrió hace 200 años.

Durante el recorrido se realizó una ofrenda floral en homenaje a los héroes hijos del municipio de Támara, Casanare, que cayeron en cumplimiento de su deber.

Nunchía, Casanare, recordó el sacrificio de los héroes nacidos en esta población y caídos en el cumplimiento de su misión. Para honrar su memoria se realizó una ofrenda floral.

A lo largo del recorrido, los habitantes de las diferentes poblaciones por donde cruza la Ruta han podido revivir la historia con personajes que representan a los más insignes próceres de la patria. Aquí José María Córdova.

Como un homenaje al aporte histórico de la mujer, el municipio de Paya, Boyacá, entregó el reconocimiento Simona Amaya, heroína que, camuflándose de soldado, se unió al Ejército Libertador.

La mística y la disciplina de los Héroes Bicentenarios han sido dos grandes protagonistas del recorrido que se emprendió el 12 de junio desde Tame, Arauca.

El Grupo de Caballería Montado n.° 16 Guías del Casanare realizó el recorrido de la Ruta Libertadora en Arauca, Casanare, y parte de Boyacá. Desde Puebloviejo, Boyacá, asumió el recorrido el Grupo de Caballería Mecanizado n.° 1 General José Miguel Silva Plazas, para finalizar en el Puente del Común, en Chía, Cundinamarca.

El mayor orgullo de quienes participan en la Ruta Libertadora es poder ser ejemplo de gallardía y disciplina para las nuevas generaciones. Aquí los niños de Puebloviejo, Boyacá, conocen a quienes en sus clases de historia denominan el Ejército de la Niebla.

Un total de 36 caminantes salieron semanas atrás desde Arauca. A partir de entonces, han mantenido su desplazamiento a la par de los héroes que se movilizan a caballo.

Las montañas de Socha, Boyacá, fueron testigo del esfuerzo e ímpetu de los Héroes Bicentenarios y sus valerosos equinos, que aún con lo agreste del terreno realizaron el difícil recorrido.

Quienes participan en la Ruta Libertadora han recorrido zonas apartadas del país. Así mismo, a diario lo hacen los soldados de Colombia que salvaguardan la soberanía e institucionalidad de Colombia.