Descontaminar a Colombia de minas antipersonal:

Una realidad que avanza

Por Leonardo Sánchez Acuña

Profesional Oficina del Alto

Comisionado para la Paz*

La meta del Gobierno nacional es lograr una Colombia libre de sospecha de minas antipersonal, y para lograrlo ha sido vital la participación de la Brigada de Ingenieros de Desminado Humanitario N.° 1, BRDEH, del Ejército Nacional.

Colombia ha sido uno de los países más afectados por minas antipersonal en el mundo. Este flagelo ha ocasionado un total de 11.765 víctimas, entre militares y civiles, de los cuales 7150 corresponden a miembros de la Fuerza Pública, quienes han visto lesionados sus derechos y, por otra parte, en el caso particular de los niños, se les ha restringido la posibilidad de disfrutar de su niñez con seguridad y gozar de sus territorios con tranquilidad1.

 

Para mitigar el impacto de esta problemática en las comunidades, el Gobierno nacional, en cabeza de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, OACP, tiene a cargo el desarrollo de la Acción Integral Contra Minas Antipersonal, AICMA, un conjunto permanente de acciones que tienen por objeto reducir el impacto social, económico y ambiental que generan las minas antipersonal y las municiones sin explosionar, MUSE, instaladas o abandonadas en los territorios de Colombia, por efecto del conflicto armado; en particular, en tres líneas principales: desminado humanitario, asistencia integral a las víctimas y educación en el riesgo de minas, ERM.

 

El desminado humanitario nos ha permitido entregar a las respectivas comunidades un total de 353 municipios y 4 departamentos (Amazonas, Atlántico, Magdalena y Quindío) libres de sospecha de minas antipersonal, gracias a lo cual los pobladores de estos territorios han podido volver a cultivar, a utilizar sus caminos, a jugar en el campo, a aprovechar sus fuentes de agua y a disfrutar de sus paisajes con tranquilidad y seguridad.

 

La meta del Gobierno nacional es lograr una Colombia libre de sospecha de minas antipersonal, y para lograrlo ha sido vital la participación de la Brigada de Ingenieros de Desminado Humanitario N.° 1, BRDEH, del Ejército Nacional. Gracias a su compromiso y eficiencia, 167 municipios —48 durante este Gobierno— han sido declarados libres de sospecha y, adicionalmente, de los 161 municipios que actualmente están en intervención, tiene 110 asignados, lo que indica que este operador tiene a cargo cerca del 70 % de las operaciones de desminado humanitario en Colombia.

Y es que la BRDEH, que cuenta con cerca de 4000 hombres y mujeres, 4 máquinas barreminas y 17 ejemplares caninos acreditados para operaciones de desminado humanitario en Colombia, ha obtenido un amplio reconocimiento a nivel mundial, gracias a su capacidad operacional y experiencia en esta labor.

 

No obstante, su tarea en la AICMA no se limita al desminado humanitario, pues ejercen un rol muy importante en las comunidades, ya que su constante interacción con ellas les permite participar en la generación de confianza  y en la reconstrucción del tejido social, así como ser actor primordial de la presencia del Gobierno nacional en el territorio y adelantar importantes procesos en la restitución de derechos.

 

Adicionalmente, la asistencia integral a las víctimas para restablecer el disfrute efectivo de sus derechos, su desarrollo social y comunitario y su inclusión socioeconómica en todos los niveles, han visto incrementadas sus acciones mediante el fortalecimiento de la asociatividad de las víctimas de minas antipersonal y las comunidades indígenas y afro afectadas por estos artefactos.

 

De igual forma, la educación en el riesgo de minas, cuyo objetivo es fomentar en la población civil una cultura de comportamientos seguros para reducir el riesgo y evitar nuevas víctimas por estos artefactos, hoy tiene una inversión superior a los 4000 millones de pesos y una línea de cobertura en más del 70 % del país, con enfoque en los territorios más afectados.

 

Es así como esta bella labor de descontaminar a Colombia de minas antipersonal, que comprende no solo la asistencia, la prevención y la liberación de tierras de la amenaza de las minas antipersonal, sino también la interacción con las autoridades y, sobre todo, con las comunidades, avanza y no se detiene; por el contrario, desde la Oficina del Alto Comisionado para la Paz buscamos vigorizarla mediante la unión de esfuerzos institucionales y sociales en cada una de estas líneas de acción y la definición de objetivos comunes que fortalezcan la acción del Estado en los territorios para lograr el desarrollo rural integral y la paz cotidiana que requiere nuestro país y que construimos en conjunto día tras día.

1 Fuente: Oficina del Alto Comisionado para la Paz, Corte del 30 de junio de 2019

 

*Comunicador social y periodista, con posgrado en Gerencia pública y 15 años de experiencia en el Sector Público. Ha participado en el diseño y ejecución de estrategias de comunicación, coordinando el desarrollo de piezas comunicativas para televisión, radio y medios impresos y digitales; a la par que ha sido community manager y webmaster de redes y sitios institucionales.