Con el desarrollo de las operaciones militares se logra evitar la muerte de más de ocho millones de personas por el consumo de sustancias sicoactivas, eliminar del mercado los estupefacientes, una forma de proteger la vida de nuestros niños, niñas y adolescentes, quienes constantemente se encuentran vulnerables ante el asedio de los narcotraficantes.

El Ejército Nacional en su lucha constante contra este flagelo y las diferentes economías ilícitas desarrolló operaciones militares conjuntas, coordinadas e interinstitucionales, a fin de afectar contundentemente las finanzas de los grupos armados organizados y grupos de delincuencia transnacional organizada.

En lo transcurrido del año, se logró la destrucción de manera controlada de 27 laboratorios de clorhidrato de cocaína, avaluados en más de 13.000 millones de pesos, con la destrucción de 35,6 toneladas de clorhidrato de cocaína, que tiene un valor superior a 1000 millones de dólares; esto en el mercado internacional significa la distribución de alrededor de 70.000 millones de dosis para consumo, hecho que evita la muerte de más ocho millones de personas.

Así mismo, en el desarrollo de las operaciones militares se neutralizaron 81 estructuras destinadas para la producción de pasta base de coca, avaluadas en aproximadamente 648 millones de pesos; con esta intervención se evitó que más de 8000 galones de pasta base de coca siguieran el ciclo de producción de clorhidrato de cocaína, la cual tiene un valor de más de 3500 millones de pesos.

También se logró la neutralización de 1.596.978 matas en semilleros de hoja de coca, lo cual representa 157 hectáreas dejadas de sembrar por parte de los grupos ilegales.

 

Con estas afectaciones a los grupos armados organizados y a la delincuencia organizada transnacional, y enmarcados en el respeto a los DD. HH. y al DIH, los soldados de Colombia continúan contribuyendo al fortalecimiento, la seguridad, la protección de la vida de los colombianos y la paz del territorio nacional. Son dineros que dejan de recibir estas estructuras criminales y con los cuales se disminuye la financiación de diversos delitos.

Con el desarrollo de las operaciones militares se logra evitar la muerte de más de ocho millones de personas por el consumo de sustancias sicoactivas, eliminar del mercado los estupefacientes, una forma de proteger la vida de nuestros niños, niñas y adolescentes, quienes constantemente se encuentran vulnerables ante el asedio de los narcotraficantes.

El Ejército Nacional en su lucha constante contra este flagelo y las diferentes economías ilícitas desarrolló operaciones militares conjuntas, coordinadas e interinstitucionales, a fin de afectar contundentemente las finanzas de los grupos armados organizados y grupos de delincuencia transnacional organizada.

En lo transcurrido del año, se logró la destrucción de manera controlada de 27 laboratorios de clorhidrato de cocaína, avaluados en más de 13.000 millones de pesos, con la destrucción de 35,6 toneladas de clorhidrato de cocaína, que tiene un valor superior a 1000 millones de dólares; esto en el mercado internacional significa la distribución de alrededor de 70.000 millones de dosis para consumo, hecho que evita la muerte de más ocho millones de personas.

Así mismo, en el desarrollo de las operaciones militares se neutralizaron 81 estructuras destinadas para la producción de pasta base de coca, avaluadas en aproximadamente 648 millones de pesos; con esta intervención se evitó que más de 8000 galones de pasta base de coca siguieran el ciclo de producción de clorhidrato de cocaína, la cual tiene un valor de más de 3500 millones de pesos.

También se logró la neutralización de 1.596.978 matas en semilleros de hoja de coca, lo cual representa 157 hectáreas dejadas de sembrar por parte de los grupos ilegales.

 

Con estas afectaciones a los grupos armados organizados y a la delincuencia organizada transnacional, y enmarcados en el respeto a los DD. HH. y al DIH, los soldados de Colombia continúan contribuyendo al fortalecimiento, la seguridad, la protección de la vida de los colombianos y la paz del territorio nacional. Son dineros que dejan de recibir estas estructuras criminales y con los cuales se disminuye la financiación de diversos delitos.

Con el desarrollo de las operaciones militares se logra evitar la muerte de más de ocho millones de personas por el consumo de sustancias sicoactivas, eliminar del mercado los estupefacientes, una forma de proteger la vida de nuestros niños, niñas y adolescentes, quienes constantemente se encuentran vulnerables ante el asedio de los narcotraficantes.

El Ejército Nacional en su lucha constante contra este flagelo y las diferentes economías ilícitas desarrolló operaciones militares conjuntas, coordinadas e interinstitucionales, a fin de afectar contundentemente las finanzas de los grupos armados organizados y grupos de delincuencia transnacional organizada.

 

En lo transcurrido del año, se logró la destrucción de manera controlada de 27 laboratorios de clorhidrato de cocaína, avaluados en más de 13.000 millones de pesos, con la destrucción de 35,6 toneladas de clorhidrato de cocaína, que tiene un valor superior a 1000 millones de dólares; esto en el mercado internacional significa la distribución de alrededor de 70.000 millones de dosis para consumo, hecho que evita la muerte de más ocho millones de personas.

Así mismo, en el desarrollo de las operaciones militares se neutralizaron 81 estructuras destinadas para la producción de pasta base de coca, avaluadas en aproximadamente 648 millones de pesos; con esta intervención se evitó que más de 8000 galones de pasta base de coca siguieran el ciclo de producción de clorhidrato de cocaína, la cual tiene un valor de más de 3500 millones de pesos.

También se logró la neutralización de 1.596.978 matas en semilleros de hoja de coca, lo cual representa 157 hectáreas dejadas de sembrar por parte de los grupos ilegales.

 

Con estas afectaciones a los grupos armados organizados y a la delincuencia organizada transnacional, y enmarcados en el respeto a los DD. HH. y al DIH, los soldados de Colombia continúan contribuyendo al fortalecimiento, la seguridad, la protección de la vida de los colombianos y la paz del territorio nacional. Son dineros que dejan de recibir estas estructuras criminales y con los cuales se disminuye la financiación de diversos delitos.