La Asamblea General de las Naciones Unidas estableció en el año 2005, el 4 de abril, como el día internacional de solidaridad con las víctimas de minas antipersonal, cuyo objetivo es generar conciencia sobre el impacto devastador y la secuelas humanas y económicas que deja la utilización de estos artefactos, que como en el caso de Colombia, originan desplazamiento y secuelas irreversibles para soldados y campesinos.
Al interior del Ejército Nacional, existe la Brigada de Ingenieros de Desminado Humanitario, al mando del Coronel Leonardo Fabio Cárdenas, quien, a través del Informativo Nacional de las emisoras de la fuerza, reconoció el riesgo constante que cumplen hombres y mujeres dedicados a estas tareas de desactivación y recuperación de regiones afectadas por este flagelo;
Se espera que, durante este mes de abril, se entreguen los Municipios de Baraya Huila y San Luis en el departamento de Nariño libres de estas amenazas, para brindarle una alegría a las comunidades, a las que incluso con títeres se llega a la población infantil para generar conciencia sobre el riesgo que se corre cerca a escuelas y colegios, donde con drones aprovechando adelantos tecnológicos, se puede llegar a terrenos afectados.
El Ejército nacional, además cuenta con radares de penetración para detectar metales y poder reaccionar a tiempo evitando así daños a la población rural; Actualmente el Ejército trabaja en el departamento del Cesar, Bolívar Santander y Caldas con los distintos Batallones dedicados a estas misiones, previendo que durante el 2026 sean entregadas unas 15 zonas o veredas donde hay presencia de estas amenazas. Hasta el año 2020 en el país se identificaron 10.239 víctimas de minas antipersonal, municiones sin explotar y artefactos explosivos improvisados, según datos del observatorio de Memoria y Conflicto del Centro Nacional de Memoria Histórica.
La independencia también se construye desde la memoria